Sunday, April 13, 2008

La noche empezó a la tarde. Desenredándome de la gente, escapé del paseo palermochetense y me refugié en el club Eros. Si no conocen el lugar, es el comedor de un club deportivo. Parecido al comedor de mi colegio secundario, pero con luz y sin olor a cloro. Ya les contaré acerca de eso. En fin. El televisor mostraba un partido a tres clientes que ni siquiera miraban. De esos tipos que parecen vivir en el lugar y que hablan casi a los gritos para poder tapar los gritos del otro interlocutor. Presumiblemente, tres tacheros o tres personas que prefectamente podrían haber sido tacheros. Ahora paso a explicar la presunción. Antes de sentarme, ya los oía hablar de los judíos. Mientras esperaba mi merienda y trataba de leer una Barcelona vieja, no podía dejar de escuchar comentarios de lo más fachos. Tanto invadían estas palabras que al final decidí abandonar la lectura y mirarlos hablar. Llegó mi café con leche pero con panes y manteca, no reclamé las medialunas que había pedido. Es inútil reproducir la sarta de estupideces que decían estos tipos que, claro, no se detuvieron en los judíos sino que transitaron por los chinos, japoneses, turcos y demases. Sé que todos las habrán escuchado alguna vez. Al principio, mientras revolvía con la cucharita, pensaba: uh, van a decir algo realmente desubicado y voy a tener que cagarme a trompadas. Pero de tanto escucharlos mientras mojaba mi pan con manteca en el café con leche, tuve que reconocer que todas esas declaraciones estereotipadas y prejuiciosas me divertían más que enojarme. Me resultaba cómico. Era como una parodia de ellos mismos. Una declaración insostenible era seguida por otra declaración que no sólo no tenía argumentos, sino que no tenía nada que ver con la conversación. Parecía una competencia de quién puede dar la receta más estúpida de la universidad de la calle. Daban ganas de aplaudir esa escalada de sinsentidos. Porque se notaba que estaban actuando para sus amigos, para ellos mismos y para esa situación. Yo sé que todos nos armamos personajes, pero me resulta un misterio las personas que eligen esos personajes para vivir.

Después nos fuimos a la pizzería, claro. Tomamos infinidad de cervezas, miramos los simpsons y hablamos boludeces hasta estar los suficientemente borrachos como para abrir la grappa. Como para que yo aceptara abrir la grappa italiana que mi amigo leo me había regalado especialmente para mi cumpleaños. Sí, tanto así habíamos tomado. En fin, servimos un vaso que fue rotando y calentando los corazones en una noche fresca de otoño. Los datos de fiestas eran escasos y algunos morían antes de saber la dirección precisa. Además, como nos sucede siempre, era muy difícil despegar el culo de ese lugar, tan cómodo y con heladeras tan llenas. Tal vez, haber abierto la grappa fue una buena idea, porque cuando se terminó todos entendimos que era hora de partir. Como un buen equipo, nos separamos para así cubrir todas las puntas. Algunos a una fiesta de gente del Iuna, otros a la Fiesta Clandestina, dos a una fiesta en palermo cheto y, claro, los infalibles al boliche brasilero. En mi defensa voy a decir que fui a la fiesta del Iuna.

No hay mucho para decir de la fiesta. El lugar estaba bueno, la música no, algunas chicas lindas, demasiados tipos y la gente quería ponerle onda pero, aunque ayudé con mi baile, nunca llegó a despegar. Lo bueno de algo tan mediocre es que decidí entonces robarle algunas fotos a la situación. Y salieron buenas.

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Friday, April 11, 2008

Por fin el otoño:

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Abrimos la segunda botella de vino, otro Finca Dolores de Navarro Correas, conseguido a ocho pesos con cincuenta en un supermercado chino. Sebastián y Mirco, amigos peruanos de mi amiga Tilsa, hablaban con ese acento que ya me empieza a encantar. Me explicaban decenas de expresiones que sabía no sobrevivirían la noche. ¿Y qué? ¿Vamos?, preguntó alguien. La respuesta fueron cuatro copas otra vez llenas de vino. El cielo comenzaba a nublarse pero la luna sobre el techo del edificio de enfrente lograba escapar del velo. Enchufamos la computadora al equipo de audio y pusimos Kaos, como un adelanto de la noche que ya se presentaba larga. Por primera vez en mucho tiempo, el piso de madera del comedor acompañaba con latidos suaves el sonido del bajo. Casi me había olvidado lo que era escuchar música de verdad, y no con estos parlantes mediosos y miedosos de las laptops. Vamos, ¿no? Tal vez yo lo había dicho. Pero también fui yo el que un minuto más tarde abría la tercera botella de Dolores. Va subiendo la corriente... Al fin nos quedamos sin vino y bajamos a tomarnos un taxi.

Llegamos antes de que empezaran a tocar. Saludé a mis amigos de Kaos con mucho cariño. Hacía un año que no nos veíamos. En este bar tan cheto de San Telmo no servían jarras de cerveza, sólo medidas individuales que nos llevaron a elegir otra botella de vino. Esta vez, López de 28 pesos. Kaos empezó a sonar con buenos recuerdos de mi amigo Guille. Al tercer tema Tilsa me sacó a bailar. Bailamos mucho. Pero al rato tuve que sentarme a tomar vino. Quise disfrutar un par de temas con mi vaso en la mano pero una chica insistió en sacarme a bailar. Bailé un rato con ella y me volví a sentar. La chica, otra vez muy insistente, me tiró del brazo para sacarme de la silla. Esta vez no me moví. Ni las otras cuatro o cinco veces que quiso bailar conmigo. De todas formas, ella bailó con todos los tipos del lugar.


En algún momento, gracias a todo el carisma peruano de mi amiga Tilsa, un belga le invitó otra botella de vino que terminamos tomando nosotros. Así que para el momento en que Tilsa subió al escenario, nosotros necesitábamos varios intentos antes de lograr aferrar los vasos. Tilsa estuvo increíble, mi amigo Fabri, guitarrista de la banda, me miraba como diciéndome "wow, de dónde salió esta mujer". Lleno de orgullo, le dvolvía la mirada que decía: "viste?, te dije que cantaba bien".

La banda terminó de tocar. Cuando salía del bar, la chica que había bailado con todo el mundo me interceptó en el pasillo. Así como le había pasado a la mitad de los tipos en el bar, me robó un beso. Tengo que reconocer que fue un buen beso. Pero no quise saber más del asunto, así que salí a la calle.

Llegamos a eso de las 4 a casa. Y, claro, tuve que comprarme un pancho.

Hoy mi cerebro no sirvió ni para una sopa.

Thursday, April 10, 2008

Entonces, sólo queda sentarelculo y escribir.

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Tuesday, April 08, 2008

Fui a la peluquería con la firme resolución de salir con un buen corte de pelo. Tengo mucho pelo, fuerte y bastante lacio. No entiendo por qué les resulta tan difícil hacer un buen corte. En fin. Esta vez decidí que la mejor estrategía era no dar indicaciones. Ni una. Ya que cuando doy una instrucción, no funciona, tal vez lo radicalmente opuesto era lo mejor que podía hacer.

-¿Cómo lo querés?
-No sé.
-...
-...
-¿Cómo no sabés?
-...
-¿Pero tenés alguna idea?
-No, ninguna.
-¿Nada?
-...
-...
-Bueno, no me gusta usar gel ni ninguna de esas cosas.
-...
-...
-Pero te lo corto, ¿no?
-Sí, vos dale.


Claro que tampoco funcionó.
Les presento a Tilsa, mi nueva compa de casa, y al rincón fayon que acabamos de diseñar.

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Monday, April 07, 2008

Acabo de terminar de leer un cuento: La tumba de las luciérnagas de Nosaka Akiyuki. Miyazaki con su Estudio Ghibli hizo una adaptación de esta historia. Me acuerdo de haber ido al San Martín a ver la versión animada. Salí del cine con el cuerpo a punto de explotar en lágrimas que no salían. Es una película maravillosa pero que no se apiada de nada, menos del espectador. El cuento, a pesar de una traducción no del todo buena, también es genial. Pero Miyazaki lo superó. Se aferró a un detalle que el escritor pierde después de la primera escena, a una simple cajita de caramelos, para cortarnos la piel con su relato.
Advertencia: vean la película cuando estén en perfecto estado físico-psíquico-mental.
Mi casa es un kilombo. Ahora sentado frente a Dorita (mi laptop nueva usada), miro la mesa cubierta de cds, un cenicero (milagrosamente vacío), pipa, picachu, origamis, papel de origami, encendedor, cartas desparramadas, papel de cocina, una moneda de diez centavos y otra de 25, un trompito azul que me regaló una ex, una birome, mis documentos y tarjetas, un tupper, el termo y no está el mate (¿dónde está?). Más allá de la mesa, un espacio vacío y la ventana, que por suerte no se puede desordenar. Si giramos la vista en sentido anti horario: dos cuadros de Chitose, a la espera en la esquina, por sobre ellos, tres fotos. Más a la izquierda, a las diez, una silla, un sillón con el cobertor que deja desnudo un tapizado feote, sobre el sillón una frazada y dos bolsas de nylon. Junto al cobertor, mi guitarra sobre un almanaque todo doblado. Después, a las 7, otro sillón al que le faltan los almohadones, una colchoneta y dos bolsas de papel vacías. Sobre el piso de madera, a las seis, los almohadones que le faltan al sillón, una frazada donde se mezclan decenas de fotos. A las cinco, mi mochila y una camperita se sientan en una silla super fashion que me regaló mi familia. A la derecha, el televisor que no funciona sostiene dos trípodes. Desde las tres hasta la una, la biblioteca sin ningún orden. Debajo, tres lámparas que creo no funcionan. A las 12, por suerte, otra vez la ventana que no logro desordenar.

Acabo de terminar de leer Confesiones de un artista de mierda de Philip K. Dick. A diferencia de sus muchos otros libros, éste no es de ciencia ficción. Y, a diferencia de Los tres estigmas de Palmer Eldrich , me gustó mucho. Es que en este libro se nota que estaba más relajado, tal vez menos merqueado y con más horas de sueño. Con un sabor que recuerda a Kennedy Toole, apela a la humanidad de los personajes para contar la historia. Esto es lo que me gustó de Confesiones… y lo que lo diferencia de Los estigmas…, no impone su lado más racional sino que le confía a los personajes que creó el fluir y desarrollo de la novela. Sólo el final me pareció algo débil, como si se hubiera cansado de escribir.

Se multiplican las posibilidades:

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Saturday, April 05, 2008

Frase del otro día. Amigo se aleja hacia un grupo de chicas. Una de ellas saca un encendedor y el fuego alumbra por unos segundos a mi amigo, que se palpa los bolsillos. Vuelve a nosotros con la cabeza gacha:

"Y yo soy así...
pido fuego cuando ni tengo puchos"

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Thursday, April 03, 2008

Frase citada esta mañana:

"Me gustaría que la música fueran cosas,
para poder abrazarlas"

Ángela.

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Saturday, March 29, 2008

Hay momentos en que el universo te regala luz:


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y sólo queda decir gracias.

Friday, March 28, 2008

Hay fotos que me gustaría saber escribir:

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y hay algo muy femenino en el cigarrillo.
Hay algo de las fotografías en blanco y negro que atrapa. Todavía no puedo encerrar esa sensación dentro de límites definibles. Alguna vez me dieron una explicación que supo satisfacer mi curiosidad. El color de las fotos color siempre es artificial porque es la reacción química a una frecuencia de luz. Nos convencieron de que esa reacción es análoga al color original pero en realidad nunca lo es. Cierto es que en la fotografía en blanco y negro sucede lo mismo, pero de alguna forma es más sincera porque desde un principio asume su mentira. Al no tener la pretensión de captar la realidad, sino representar el blanco, negro y grises de la realidad, al menos no busca engañarnos. O, mejor dicho, nos invita a dejarnos engañar. Sigue ese principio que me gusta: el arte es usar una mentira para contar una verdad.
En fin, tomé mucho café y estoy pasado. Dejo fotos que ya dejé, pero ahora en blanco y negro.


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Thursday, March 27, 2008

Pasé semana santa en pinamar con amigos. Estuvo muy bien, salvo por la gripe. Y como ya tenemos nuestros años, nos levantábamos cada día antes de las 9 y nos acostábamos temprano mirando alguna peli, una de ellas fue Nikita, qué buena película. Siempre que paso varios días seguidos con amigos, en particular con estos amigos, me pregunto cómo seremos de viejos. Porque tenemos este plan: en lugar de aceptar nuestro destino geriátrico, comprarnos una casa entre todos y vivir juntos ahí. Calculamos que al fin y al cabo no haríamos cosas muy diferentes que las que hacemos ahora cuando nos reunimos: comer, beber, jugar al teg, a la generala, cagarnos de risa y burlarnos de todos, en especial de nosotros mismos.


Les dejo las fotos-publicidad de nuestro futuro

Geriátrico "Lacrear no cuesta tanto".




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Wednesday, March 26, 2008

Ayer a la noche, con mi nueva inquilina y futura amiga Tilsa, estuvimos viendo videos en youtube. Y como ella es cantante y yo soy fanático, no nos quedó otra que aterrizar en Bobby Mcferrin. Sí, sé que insisto mucho con este chabón, pero ayer encontré tres joyitas que no había visto.

Había escuchado su versión de Blackbird, pero en este video se ve cómo se divierte el chabón; mientras canta imita el contrabajo y en una parte canta su propio eco, zarpadísimo:



También lo había visto tocar con Richard Bona, también habían tocado este tema precioso, pero nunca los había visto improvisar. Y no se puede creer.



En concierto, Mcferrin siempre trata de hacer participar al público, pero en este video pareciera que si no sabés afinar no te venden el ticket. El tipo dirige el canto del público con pasos mientras improvisa un tema sobre el escenario.



Demasiada belleza en este mundo.

Wednesday, March 19, 2008

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En japón, fui a una isla que se llama Ishigaki, que queda a pocos kilómetros de Taiwan y a miles de Tokyo. Es una isla onda Lost, paradisíaca, selvática, tropical pero con todas las comodidades que puede pretender un turista japonés. En fin, lo que quería contar es que tiene unas playas de arena tan fina y blanca que se tiene la sensación de caminar sobre harina. Caricias de la Tierra. Por suerte fui en invierno, que para nada es invierno, y no había nadie en el lugar. El agua tan transparente que a veces si no fuese por los pecesitos uno se olvidaría que está ahí. Y, claro, tenía que me meterme. Así que quedé en calzones y avancé sobre ese océano sin olas. Caminé tratando de no pisar a los bichos en su siesta, pero me alejaba de la playa sin que el agua casi tibia subiera más que hasta mi cintura. Chau, me dije y avancé más. El agua por fin me llegó al pecho y nadé un poco. Nadé hacia el océano abierto, me detuve. Todavía hacía pie. Miré hacia la playa vacía que estaba bastante lejos y me dio miedo. ¿Y si el agua me lleva? No hay nadie a quien pedir ayuda. Estaba en medio del mar más cristalino, compartiendo la felicidad con pecesitos que jugaban a las carreras entre mis piernas y bajo un sol maravilloso. Pero no podía avanzar más. El miedo es tan estúpido que dan ganas de cagarlo a trompadas. Una vez, en casa, mientras escuchaba música pude verme desde afuera, verme en tercera persona. Mi conciencia había pasado a esa mirada y sólo reconocía mi cuerpo en esa imagen. También se sentía maravilloso. Y también tuve que volver.

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Tuesday, March 18, 2008

Frase de la noche:

"Nooo, pasa que yo soy un bebedor social; bebo por muchos."
Ayer volví a Kung Fu después de casi dos meses de ausencia. Y casi me muero. Antes de la hora ya me había quedado sin aire, estaba mareado y a punto de desmayarme. Aún así, se sintió bien. Feliz de haber vuelto a una de las cosas que me dan felicidad, dejo con ustedes la mejor escena de pelea que haya visto en mi vida. La película es Flashpoint.

PD: es la escena final, así que la ven bajo su responsabilidad. La película en sí no es muy buena.

Sunday, March 16, 2008

La desventaja de salir a desayunar conmigo es que siempre llevo la cámara:


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puedo ser un poco molesto.

Saturday, March 15, 2008

Lo que nunca voy a entender de los japoneses es: ¿por qué les gusta mirar baseball?

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Al despertar, acostados en la cama:

"No podés imaginarte lo hermosa que te veo en este momento."
Vamos mejorando. Dormí casi cinco horas. No voy a pretender que el cerebro me funcione a estas horas y en estas condiciones pero tengo que hacer que entre en calor porque así no vamos a ninguna parte.

Aunque ya haya vuelto, sigo contando cosas acerca de Japón, pequeños detalles:

- La puntualidad japonesa, así como la alemana, clara est. Pero lo que no deja de sorprenderme es que llegar puntal no es llegar en el horario acordado sino cinco minutos antes. Tal vez por eso si uno se para a ver en cualquier estación de trenes o subtes, un tercio corre y otro tercio camina rápido.

- En las escaleras mecánicas, los que se dejan llevar por la maravilla del movimiento perezoso se paran a la izquierda (a la derecha en Osaka), para que los que están apurados avancen por el otro lado. Ésta es una regla que todos, todos, respetan. Así como la distancia entre coche y coche. Puede haber un embotellamiento de kilómetros y nadie toca bocina ni trata de cambiarse de carril ni acorta la distancia reglamentaria de tres metros.
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- Los baños están separados entre el sector de bañarse y asearse y el de cagar y mear. Aún en las casas más pequeñas, de un solo ambiente, el baño es de dos ambientes. La mayoría de los inodoros tienen un dispositivo que calienta la tapa los días fríos para que no se te congelen las cachas, el mismo dispositivo hace de bidet y algunos tienen un extractor de aire ahí mismo dentro de la taza del inodoro. Y todo se controla desde un panel o un control remoto.
También, cuando uno tira la cadena (habría que inventar otra construcción semántica para esta acción) el agua que vuelve a llenar el tanque sale de una canilla donde uno puede lavarse las manos. De esta forma se ahorra un poco de agua potable.
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- En muchos barrios en las ciudades grandes de japón no se puede fumar en la calle. Esto es, si uno va caminando por ahí no puede fumarse un pucho. Pero en bares y restaurantes sí se puede. Existe una lógica detrás de esto: uno elige ir a un bar, elige ir al sector fumador, pero la calle es pública. Cierto es que los fumadores no eligen comerse la contaminación de las fábricas y los motores, pero bueh. Para los fumadores, existen zonas, por lo general cerca de las estaciones, donde se apiñan a prenderse un pucho.

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En invierno, un cuarto de las personas andan con barbijo. La razón principal es que no quieren que sus gérmenes anden contaminando el ambiente.
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Friday, March 14, 2008

Otra vez despierto a la madrugada. Ayer me llamó mi queridísima Paula, por mi cumpleaños. Hablamos largo rato y transitamos el tema que a los dos nos interesa: inmigración. De alguna forma, a través de caminos bien alejados, llegamos al mismo lugar. Cierto, por algo somos Paula y Mata, pero no deja de sorprenderme.
Me contó acerca de un tal Nico, que investigó acerca de la literatura de inmigración. Como había dormido tres horas y las había dormido borracho, tal vez no entendí del todo lo que me quiso contar. Pero aún así, un concepto de este tipo me interesó bastante. Él habla de la literartura de inmigración como un acto de "taking place" (algo que puede entenderse, como apropiación de un lugar (aunque me gusta más concreción de tu lugar)). Ahora, el tipo estudia la imagen de la espiral en la literatura. Y acá viene lo que me pareció maravilloso: la búsqueda de la literatura de inmigración es una espiral. Esto no sé si lo dijo el tipo pero está bien igual. Claro que toda búsqueda es una espiral porque siempre termina en uno mismo. En fin.


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Thursday, March 13, 2008

Sí, todos sabemos que el universo y yo nos amamos pero ahora comienzo a sospechar que me malcría:

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Wednesday, March 12, 2008

ah, es mi cumple


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Abrí otra cuenta de flickr. Así que hay fotos en las fotos, más fotos y ahora y más fotos

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Monday, March 10, 2008

Voy a extrañar esa piel, que de tan suave provoca insomnio.
Descubrí que prefiero los retratos y las fotos de ambiente, las llamo yo. Ejemplos:

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otra cosa que había perdido:

Esta mierda va tan rápido que me marea. Es que cruzamos por el medio de la ciudad a los pedos y se ven los edificios y casas pasar a pocos metros de la ventana. Están demasiado cerca, conchasumadre. Ah, me acordé qué quería contarles. Un poco de moda tokyota pa uds. Además de muchas minitas hermosas lo que tiene de agradable este lugar es que esas minitas usan unos shorcitos pequeños pequeños. No les importa que sea invierno. Mejor porque lo pueden combinar con unas medias largas hasta arriba de la rodilla. Yo estoy más que a favor. No sé, tienen una forma muy particular de vestirse. Me da la sensación de que están como 8 pasos delante de Palermo joliud. Otra cosa que vi es a tipos con broches en el pelo. Esos broches largos que parecen picos de algún pájaro. Y no, no son putos. Eso me lleva a la otra reflexión. Esta sociedad, con todas sus censuras y represiones parece estar preparada para una sexualidad más madura. Al menos en algunos de sus aspectos. Lo femenino y masculino tienen fronteras más permeables, por empezar. El otro día vi a una mina (que estaba re buena) que era mina desde los 14 años, antes de eso había sido un chico. Creo que no estaba operada ni nada. Es una cantante bastante exitosa. Y la cosa es que acá no se lo toman como un fenómeno. No es que es un personaje super extrovertido o controvertido, como puede ser Florencia de la V, sino una minita que canta bien. El otro día vimos una peli del estudio Ghibli y uno de los personajes no tenía género, al menos no diferenciable. O lo que es lo mismo, tenía los dos géneros. Ya vi otros anime y manga que tienen personajes así, pero es sólo una característica más. No se juzga a nadie por ser alto, bajo, de pelo corto o transexual. Al menos, dan esa impresión. Y eso me parece maravilloso.

Pah, esta mierda va a los re pedos.

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Algunas cosas que escribí en el viaje y que no encontraba:

Ayer con chitose decidimos ir al barrio chino que queda en Yokohama, extremo sur de la megametrópolis de Tokio. Tan al sur que queda en otra provincia, aunque sea la continuación de la misma ciudad. Bien, para llegar, tuvimos que tomarnos cuatro trenes (entre trenes y subtes) y hacer sus combinaciones. El barrio chino estuvo bien, lleno de chinos supuestamente, aunque no los diferencio de los japoneses al menos que hablen. Pero se puede confiar en que fueran chinos, si de todas formas sobran en el mundo. En fin, dejando de lado la tasa de natalidad asiática vuelvo a lo de los subtes. Tokio tiene en total 18 líneas entre subtes y trenes. Esto sin contar las líneas que salen de Tokio hacia otras provincias, como el shinkansen (tren bala, sisi hagan sus chistes) que me estoy por tomar. Mi tren sale a las 11:03. Esto es: llega a la estación a las 10:53 y sale a las 11:03. Esperen que me perdí. Ah sí, fuimos al barrio chino donde me compré una de esas camisas chinas que tanto me gustan. Después fuimos a la casa de una amiga de chitose para la cena y de ahí volvimos a la casa. En total nos tomamos 9 trenes entre todas las combinaciones, idas y vueltas.

Ayer también vi usos del celular que no conocía. Además de las funciones que todos conocen de filmar, sacar fotos y esas cosas que a mí todavía me parecen una maravilla, acá usan el celular para casi todo. Tienen Internet, para empezar. Ayer, por ejemplo, chitose puso la estación donde estábamos y a la que queríamos ir, para que el celu le dijera no sólo cuál era la mejor combinación para hacer sino cuántos minutos se tardaba. También vi a una mina con un celu que está de moda, que es para chicas más que nada, porque funciona como espejo. Primero entró al subte usando el celular como pase. El molinete (que no es molinete) puede lee el celular que podés cargar con crédito para que te sirva de pase en los medios de transporte. Bueno, éste tiene una pantalla grande que gira para ponerse horizontal y una cámara que mira hacia uno. Entonces, en el tren uno puede ver minitas que se maquillan mirándose al celular.

Bueno, me voy, que tengo miedo que el bala ese me deje pagando.

Uh, casi la cago. Me subí cuando mi reloj marcaba 10:55 pero el tren arrancó cuando marcaba 10:59.

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Saturday, March 08, 2008

Una bufanda roja en la oscuridad me enseñó que, sin importar mis buenas intenciones, puedo ser dolorosamente injusto.


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Thursday, March 06, 2008

Acabo de ver una buena peli yanqui, y ya es la segunda en dos días seguidos. Algo está pasando en el universo. En fin. Ayer vi un documental que se llama The cats of Mirikatani. Se trata de un artista nacido en eeuu pero educado en japón que por diferentes situaciones de la vida termina viviendo en la calle. 90 minutos de maravillosa humanidad. Tan buena me pareció que sentí que la hora y media de ida y hora y media de vuelta que tuvimos que viajar con Asako y la hermana, sólo para llegar a un cine de una pequeña ciudad junto al lago "más grande" de japón (más grande, jajajja, qué gracioso), valió la pena.
La que vi hoy es brokenbackmountanin y me pareció hermosa. De una delicadeza que creía imposible de encontrar en los yanquis. Tal vez porque no es del todo yanqui, sino de Ang lee. Este director que ya se va ganando uno de mis podios. Ésta es de esas películas que dicen lo justo pero te llenan el alma. Además, las actuaciones están muy bien y la fotografía es preciosa. Debería empezar a fijarme quiénes son los directores de fotografía de las pelis.

Y van algunas fotos, que no tienen nada que ver, y no me importa porque soy guapo.

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Saturday, March 01, 2008

Alguien me había dicho que había un templo donde uno ataba su deseo escrito en un papelito. Y, en efecto, éste es el lugar. (debe haber varios). Yo no pedí nada porque me pareció demasiado. El universo ya me da suficiente sin que yo haga nada.


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Lost Sin Conection.

Perdón gente. Pasa que por estos pagos es difícil encontrar conexión a la net. Pienso compensarlos en estos días. Ahí va algo que escribí en un bar y fotitus.

Toy en un café que se diría perfecto. Primer piso, segundo pa esta gente, de una casa junto a un templito. Es una terraza de madera frente a una mesa de venecitas o algo así, el sol de las 2.30 cae oblicuo desde la izquierda, casi un atardecer porque es pleno invierno. Asi que estoy mirando hacia el nordoeste. Todavía no encuentro bar con net, quionda? Estos días aprendí que si quiero encontrar un negocio o algún lugar también tengo que mirar para los primeros segundos, terceros pisos. Porque acá los negocios no sólo están a a la altura de la calle, es más, la mayoría no están a la altura de la calle. Que modorrita me está dando el sol.
Hoy llamé a air canada y por suerte puedo cambiar el pasaje pero también llamé al tipo que podría conseguirme laburo y dice que no haylo que está difíchile. En fin. De todas formas un poco aliviado me siento de no tener que esclavizarme pero hubiese estado bueno. Creo que igual voy a cambiar el vuelo para ir a Osaka y entrevistar a la gente que me dijo Asako. Además no conozco esa ciudad y dicen que los osakenses? Son los japoneses más divertidos, no es que eso sea mucho pero bueh. Uy, me duermo. Encima estos malditos no tienen expreso y tengo que tomar esta porquería.
Bueh, otro café y me voy pa shibuya, lugar cheto si los hay, donde espero encontrar Internet además de gente linda.

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