Wednesday, December 03, 2008

Terminé de ver Zeitgeist. Como algunas partes me hicieron dudar (en especial, la parte de la religión, que le pifia feo (dice que Thor es un dios Galo) lo del Amero como moneda común de Canadá, EEUU y México, que me parece un invento muy trucho meritorio de ser argentino y eso del chip que me pintó paranoia pura), estuve mirando en la web a ver qué opinaba la gente. Encontré esta página (http://natsufan.livejournal.com/#entry_27315 ) donde se hace una crítica bien fundamentada a muchas de las cosas que aparecen en el documental. De todas formas, a pesar de que la crítica desnuda los errores y las flaquezas de muchas de las afirmaciones, no creo que Zeitgeist le esté pifiando por mucho en su hipótesis central.
Todavía pienso que es importante verlo. Y ahora creo que es importante leer la crítica.

PD: la crítica que linkeo está buena, parece completa (sólo leí la parte de economía) pero también tiene una falla: no tiene en cuenta que la Reserva Federal de EEUU es el único banco central del mundo que es privado. Y eso hace tooooda la diferencia. Por eso el documental dice que cada billete impreso implica una deuda para el estado; cada dólar impreso es un dólar que la Reserva Federal le está prestando al país. Y ese préstamo viene con un interés que el estado, o sea la gente, tiene que pagar. Cuando Kennedy quiso terminar con este robo, lo mataron. Y lo primero que hizo Lyndon Jhonson (vice de Kennedy) en el avión que lo llevaba a Dallas fue firmar la anulación de lo dispuesto por Kennedy.

PPD: mañana voy a ver Zeigeist 2

Tuesday, December 02, 2008

Estoy viendo Zeitgeist, un documental acerca de cómo unas pocas coorporaciones controlan el destino del mundo.

Veanlón!

Acá les dejo la primera parte.
Para amigarme con la literatura yanqui, que, a pesar de los yanquis, es mucha y buena, estoy releyendo algunos cuentos de Cheever. Cada vez que lo leo, es mejor. Que groso Cheever, pordió. Logró que ahora quiera buscar otra traducción, o tal vez la versión original, de "Por quién doblan las campanas".
A veces no puedo creer que Cheever, Hemingway, Carver, Donleavy, Salinger, Melville, Faulkner y tantos otros sean yanquis y al mismo tiempo cuando los leo no puedo creer que sean tan yanquis.
Me maravilla ver cómo en los resquicios, recovecos y fisuras de esa sociedad plástica nacen buenos artistas, como esas plantas que surgen de las paredes, que niegan el concreto hasta ridiculizarlo.

Será que el señor Deleuze tenía razón:
"La creación es un acto de resistencia."

Monday, December 01, 2008

Son las 7.30 de la mañana, estuve toda la noche despierto leyendo "Por quién doblan las campanas" del babrbeta Hemingway. La historia me entretuvo, los personajes están buenos pero la novela no me terminó de gustar. La traducción no ayudó para nada; aunque el contexto del relato amenizó los galleguismos, se nota que el traductor merece la muerte. Pero no le voy a echar toda la culpa al pobre gallego. Ernesto se pone pesado de a ratos: demasiados diálogos internos (aunque algunos son maravillosos), los personajes demasiado yanquis y demasiadas explicaciones, . Incluso hay pasajes que parece que se olvida de su propia teoría acerca del 1/7 y los otros 6/7 del iceberg (era esa la proporción, ¿no?). En fin. Por lo meno hizo algo más tolerable el insomnio.


La certeza del insomnio dan ganas de cagarme a trompadas.

No, en realidad, estoy así:

villa ventana 13

"Birra hay una sobria,
pero si se bebe bien,
con una alcanza"

villa ventana 29


Sunday, November 30, 2008

Les dejo dos temas que dan ganas de correr bajo la lluvia:

Drop, de Cornelius



y Atlas, de Battles.

Saturday, November 29, 2008

Me gustaría tener vino y queso para esta lluvia pero sólo tengo resaca y hambre.
En fin, al menos tengo la lluvia.


Acabo de llegar de la Pérgola. En el bondi, mientras pensaba que tenía que levantarme en seis horas para entrenar combate en kung fu, no podía dejar de cantar esto:

"Los caminos de la birraaaa...
no son como yo pensaba
no son como imagianaba
no son como yo creíaaa..."


Friday, November 28, 2008

No sé si esto ya lo conté pero creo que todas las artes del cuerpo forman parte de una misma cosa. Me refiero a esas actividades que devuelven al cuerpo todo lo que la mente le quita: la danza, las artes marciales, el sexo y todas las demases.

Acá les dejo unos videítos que van desde desde el kung fu-danza, pasa por la danza-kung fu y termina en una maravilla que dan ganas de llorar de tan hermoso.








Tuesday, November 25, 2008

Sí, ¿y?, me rateé de kung fu, ¿y qué pasa?, hace calor, viejo, así no se puede, sí, lo sé, pero sepan entender, el bondi, la calle, las abdominales, no, claro, es verdad, bueh, el jueves voy seguro, prometido, sí, en serio.

virasoro 02

Monday, November 24, 2008

En casa de una amiga (sí, mi ex):

- Che, ya son las tres y me da paja esperar el Bondi. ¿Puedo quedarme a dormir?
- ¿Te suena raro que te diga que prefiero que no durmamos juntos?




PD: tuve que esperar 45´el puto bondi.
Frase de la otra noche:

"No me autoboicoteen"
El otro día mi amiga Paula me mostró unas fotos. Eran fotos de ella, fotos que yo le había sacado hacía ocho nueve años. En ese tiempo recién empezaba a estudiar algo de fotografía y las fotos tienen la torpeza de la ignorancia. Y también su frescura. La misma frescura que recién ahora puedo volver a producir. Cuando encuentro cosas que escribí hace tiempo me pasa lo mismo que me pasó con estas fotos: me conmueve el camino que hay que recorrer para volver a ser uno mismo.

pau 2000 03



pau 2000 01Alineación a la derecha

pau 2000 02

Friday, November 21, 2008

Paca y Emerita de Imperio Diablo con la actuación de mi queridísima Tilsa: Cumbia cumbia cumbia.

-No, está re arrepentido.
-Claro, es que a los quince uno no tendría que hacer nada con uno mismo.

Thursday, November 20, 2008

y después están esas otras mujeres con las cantás a viva voz (aunque cantes horrible) porque ellas te dan ganas de cantar, y después las mirás caminar y penás en bailar. Y bailan. Mujeres que de un momento a otro, mientras se olvidan de pasarte el mate, te dicen que les gustaría tener una lagartija y mueven las piernas y los brazos como las lagartijas cuando corren. Pero con una sonrisa y una mirada. Y otro día te dicen no sabía que me gustaba la rúcula, gracias, es buenísima. Cortan las verduras con una lentitud que exaspera y enternece. Cuando comen torta siempre se enchastran y les da vergüenza pero al final no les importa. Se ríen con tantas ganas que uno termina dicendo tantas boludeces sólo para escucharlas reír. Vamos al parque, te dicen y no se dan cuenta (o sí) de lo buena que están con esa remera ajustada. Y se muerden el labio de abajo cuando no dicen algo. Saltan para alcanzar a tocar las hojas de un árbol o levantan una hoja seca y roja del piso y la guardan en un libro hasta que alguien la descubre años después. Ya te extraño, te dicen y uno

Wednesday, November 19, 2008



Qué fastidio cuando el mate te sale mal.
Fui con mis viejos a un lugar que se llama Villa Ventana, al toque de Sierra de la Ventana, claro. Es un pueblito onda Cariló: cheto y con bosquecitos. Hacía mucho tiempo que no me iba con mis viejos a algún lugar, menos sólo nosotros tres. Y no estuvo mal. La buena bebida y la buena comida siempre ayudan, pero convivimos en una armonía que no esperaba encontrar.
Hablé bastante con ellos aunque no de las cosas importantes. Qué tarado (qué cobarde), era una buena oportunidad y la dejé pasar. En fin. Una vez más sorprendió cómo llevan una ideología más o menos progre mientras pueden tener reacciones de lo más fachas. Ejemplo: están a favor de las retenciones y de la muerte de las afjp pero mi viejo puetea cuando viene el chabón con el trapito amarillo y le dice ¿le cuido el coche?; están en contra de la baja de la edad imputable pero no pueden evitar los prejuicios, miedos y reacciones contra los pobres pibes que se fuman un porro al lado de su casa; creen que los barrios privados y countries son una mierda, que no se puede vivir aislado de la sociedad, pero su casa parece una fortaleza llena de rejas por todos lados. Y así.
Algo que me parece facinante de mis viejos, tal vez una de las mayores contradicciones del universo, es que se adoran. Llevan 40 años de casados pero todavía se adoran.


villa ventana 08

Wednesday, November 12, 2008

Acabo de comprender algo:

Lo que me gusta de Japón no es su cultura
sino
las posibilidades de su locura.



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Saturday, November 08, 2008

Conclusión apresurada en una apresurada noche de verano:

Tengo un exceso de racionalidad positivista,
por eso me gustan locas.

Friday, November 07, 2008

Estoy tratando escribir un cuento feliz. No con final feliz. Sino íntegramente feliz, que el tipo no deje de ser feliz en todo el relato. No se mata al final, nadie muere ni nada. ¿Y saben qué? Es difícil. Supongo que por todo esto tan sabido del conflicto y demás. Trato de recordar alguna literatura de la felicidad pero no me sale. Seguro que existe algo en la poesía pero ya saben que yo no ando mucho por esos pagos. Veremos qué pasa.

tilsa ventana sorbete

Wednesday, October 29, 2008

Es maravilloso cuando uno al terminar de leer algo se siente con la necesidad de aplaudir aquellas palabras.

Monday, October 27, 2008

Sigo leyendo a Carver. Acabo de terminar Fiebre, un cuento que no me había llamado tanto la atención cuando lo leí la primera vez. Tal vez porque no entendía, todavía no había sentido, lo que cuenta la historia. Ahora sí entendí, ahora sí lo sentí, y si supiera llorar hubiese llorado con Carver.
Anoche soñè que estaba cogiendo con una mina y de la nada un tipo se asomó al cuarto. Salí corriendo a buscarlo y cuando llegué a la calle me di cuenta de que eran dos y que se estaban llevando lo ùnico valioso de la casa: una mesa china de la dinastìa Li (ni siquiera creo que exista algo así). Como los empecé a correr los tipos sueltaron la mesa que cayó al piso y se rompió. Al parecer estaba hecha de un vidrio verde, sólo vi la superficie astillada. Nos empezamos a cagar a trompadas, en realidad yo era el único que pegaba, los tipos ni se defiendían. En un momento le pegué a uno y cayó al piso. Cuando se dio vuelta vi que se había clavado tremendo vidrio en la panza y que se iba a morir. Entré a la casa que era mezcla de la casa de mi abuela con la de mis viejos y llamé a una ambulancia. Me dijeron que ya se habìa pedido una para esa misma dirección. Para cuando llegó una doctora, el tipo ya estaba muerto. El sueño siguiò con una sensaciòn de culpa horrible y una necesidad de que los demàs entendieran que habìa sido un accidente mientras todo el mundo se lo tomaba a la ligera.

Sunday, October 26, 2008

Recuperé a dorita, estoy feliz.
No podía ser de otrra forma, la chobona tenía novio.

Saturday, October 25, 2008

Pffff. Estoy resucitando a Dorita. La pobre había muerto de rotura de disco rígido. Por eso le compré uno nuevito nuevito. La cuestión ahora es que resucitar una laptop, si no se tienen los discos originales que vinieron con la compu, es un bardo mal. Los drivers son difíciles de encontrar y cuando finalmente doy con uno resulta que no funciona o que tengo que tener otro driver para poder instalar ése y así. Una mierda.
Ahora que lo pienso, es extraño, todavía no estoy de mal humor. Estas cosas suelen ponerme de mal humor al toque. Estoy viejo.
Todo sea para ganar espacios de escritura. Es increíble cómo las laptops cambian radicalmente los luagares y tiempos en los que uno puede escribir.
En fin, ya me aburrí.

mendoza2008 25

Friday, October 24, 2008

Hoy duermo en lo de mis viejos. Hay varias razones pero una de ellas es que hoy perdí mis llaves. En algún momento me iba a pasar, me las olvido seguido en cualquier lugar. Lo curioso es que también hoy vi a mi doble. Hay una clase que la doy en un bar de Palermo. El bar tiene varios espejos. A mí me gusta fijarme en uno que te da un anticipo de la persona que va a pasar caminando dentro de pocos segundos, justo del otro lado del vidrio. En el espejo, mi doble ni siquiera estaba vestido igual que yo sino que llevaba una remera y un pantalón que en este momento deberían estar en la lavandería, además de mi mochila que sí tenía conmigo. Esperé esos segundos para que pasara a pocos centímetros y poder verle bien mi cara, pero nunca pasó. Tuvo que haber dado media vuelta, si no no había forma de que no lo viera. Así que supongo que ahora con mis llaves debe haber entrado a mi casa y debe estar durmiendo en mi cama. Menos mal (¿menos mal?) que no tengo novia porque ahí sí que se pudría mal.

Thursday, October 23, 2008


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Hay días tan equivocados
que uno no debería toamr ninguna decisión.

Recién subí al 105 y había un amontonamiento de gente, cuando logré atravesar ese tumulto me di cuenta de que en realidad el bondi no iba lleno. Atrás había tres flacos con camiseta de fútbol (supuse de Argentinos aunque sólo se le veían los cuellos) que le gritaban a alguno que iba adelante: -Eh, refugiado, hay que tener huevos para ponerse la camiseta, dejá de esconderte, puto- y así. Pensé: - Eh, puto de mierda, si necesitás dos más para bardear, muchos huevos no tenés. Me da mucha bronca cuando se hacen los vivos porque son muchos. Los otros dos discutían con una mujer mayor. No entendí bien, pero no la bardeaban a ella. Uno le decía al otro: - Dejala a la señora, ya es mayor y los mayores ya tienen la cabeza así, no se los puede hacer pensar. La mujer decía: - A ustedes habría que bajarlos a garrotazos. Yo no entendía qué pasaba, tal vez a ella también le daban bronca los patoteros cagones de mierda. Y sentí una afinidad con la mujer. Pero enseguida largó: - Sí, a este país le hace falta palo, tienen que volver esos tiempos para que vuelva el respeto. Y en ese momento me hubiese unido alegremente con los de Argentinos para cagar a trompadas a la vieja de mierda, facha repulsiva. En el siguiente semáforo, el colectivero frenó junto a una patrulla. Ahí bajaron varios, algunos ni siqueira estaban involucrados en la cuestión. Los canas pararon a los cuatro con camiseta y dejaron ir al que no tenía la de Argentinos (no pude ver de qué cuadro era), que volvió a subir al bondi. Lo que me da más bronca es que la vieja de mierda se debe haber quedado con la sensación de triunfo, de que gracias a su aporte se hizo justicia y que menos mal que estaba la policía y que cómo salvé al bondi y que mejor estábamos con los milicos y que bla bla bla.
Ah, vieja, ¿por qué no le hacés un favor al mundo y te morís? Por favor, en un lugar donde no ensucies demasiado.

Wednesday, October 22, 2008

Principio fundamental:

Contar sólo lo necesario


tilsa ventana 01


PD: pero por suerte éste es un blog y uno puede decir todas las boludeces que se le ocurran, como por ejemplo que en el centro, sobre corrientes, hay un kiosco que atrás tiene un patio donde uno puede tomar cerveza, claro que te la cobran 12 mangos y la música siempre está muy alta y puede ser un poco molesto, y eso es un símbolo de vejez, que empiece a molestarte el volumen de la música, además de nunca querer moverte de tu casa y de
Estaba en París (sí, Francia; sí, Menemlareconchadetumadre), cerca del Arco del Triunfo. No me acuerdo qué hacía pero estaba esperando algo, tal vez en las oficinas de una línea aérea, cuando una mujer (creo que era china) me preguntó si podía ayudarla. Claro, dije en inglés. Me llevó a la calle y me preguntó si podía comprarle una cartera, que no sabía por qué no le quisieron vender. ¿Qué habré pensado en ese momento? Estos franchutes racistas de mierda o algo así. ¿Y no me daba cuenta de que yo también me veía medio chino? En fin. Claro que puedo ayudarla. Caminamos una cuadra hasta el negocio. La mujer me dio un catálogo de carteras Louis Vuitton y un fajote de billetes (en ese tiempo todavía Francos). No era una sino como diez carteras las que quería comprar. Entré al negocio super cheto, una mina hermosa me guió hasta una sala con un sillón, me preguntaron si quería un café (dije que no) y después se acercó un tipo en traje. Me atendió con toda la amabilidad. Le señalé con el catálogo todas las carteras que quería comprar. Me dijo que lo esperara un segundo, se fue y llegó otra mina hermosa que me también me preguntó si podía servirme algo (esta vez dije que sí, un café). El tipo de traje volvió con otro tipo de traje para decirme que lo lamentaban pero que no podían venderme las carteras. OK, dije y salí del negocio antes de que trajeran mi café. En la calle miré para todos lados pero no veía a la mujer china. Tenía toda esa plata, ni quiero calcular cuánto era, y la mujer no aparecía. Al final apareció, casi que me quitó la plata de la mano y se fue sin decir nada.




Sí, todavía con insomnio.
maldito

Maldito

MALdito

MALDITO INSOMNIO


puka ventana


Y sí, es una cabeza de Puka.

Como muchos saben, la casa de mi abuela tenía su tintorería al frente. Ahora ese local es un almacén chino. Sí, hay cierta orientación en la cosa. En fin. La casa es una casa chorizo: al frente, el local y un garage, después un patio chico desde donde se accede al cuarto principal y al comedor, de ahí un pasillo y otro patio más grande que da a la cocina, al baño y a la escalera que te lleva a otros dos cuartos y a la terrraza. La casa de mi abuela siempre estuvo llena de plantas. No sé cuánto le llevaría regarlas a todas, con su andar tan corto y pausado. La casa vecina también es una casa chorizo, puede verse desde la terraza. Junto a la puerta de calle hay un cartel: Hogar de menores. Cosa extraña, hace muchos años, el cartel era otro: Hogar de ancianos. De todas formas, nunca vi a nadie salir o entrar a esa casa pero siempre me dio intriga porque desde el patio de mi abuela podían escucharse voces y a veces alguien gritaba. Uno se daba cuenta de que detrás de esa pared también había un patio. Por encima de un alambrado crecía un árbol de hojas enormes, que cuando caían yo las juntaba y las apilaba en un rincón. Pensaba que podía usarlas para dibujar o incluso para armar algo, eran bastantes gruesas y flexibles, pero siempre terminaban en la basura. Con los años dejé de visitar a mi abuela, sólo la veía en las reuniones familiares. Un día tenía que hacer tiempo y estaba cerca de su casa así que le toqué timbre. Ella siempre se alegraba de verme, me quería mucho aunque sólo recordaba mi nombre después de deambular por los nombres de sus otros nietos. Esa tarde me preparó nesquik y tostadas. Para mí, el olor del pan tostándose es su cocina. Mientras tomábamos la merienda me contó que hacía unos días una chica se había subido al árbol de hojas grandes, había cruzado el alambrado y había bajado por la pared hasta el patio. Mi abuela le abrió la puerta y la chica se fue. Un año más tarde, en el velorio de mi abuela, una tía volvió a contarme la historia pero esta vez era la versión de la directora del hogar. Al parecer, mi abuela le había ofrecido un nesquik y había insistido en que se sentara a comer algo. Cuando al fin le abrió la puerta a la chica, la gente del hogar estaba esperándola en la calle.

Tuesday, October 21, 2008

Lo único bueno del insomnio es que veo amanecer.


cielo ventana 08

Monday, October 20, 2008

Hoy estuve todo el día leyendo a Carver. Siempre me gustó pero esta vez, además de toda la potencia de su prosa, me encontré con algo de su luz. Maravilloso.


sorbetes ventana 02

Hace unos años, sentado en lo alto de una duna, miraba el atardecer. Me acompañaba una chica de la que me había enamorado y quien ya me había roto el corazón. Claro que todavía ninguno era conciente de esto. Sólo disfrutábamos de un cielo maravilloso, dejábamos escapar arena entre las manos y hablábamos de los camarones que íbamos a cocinar aquella noche.


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Wednesday, October 15, 2008

No logro elegir:


en ésta me gusta la expresión de la risa, en el cuerpo y en la cara de Tilsa

tilsa piso 02


en ésta me gusta que se vean los pieses y también que la escena sea más relajada

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Tuesday, October 14, 2008

Recién, mientras esperaba el bondi para volver de la pixa, se me ocurrieron estas dos escenas.

La primera, inspirada en un sueño de Tilsa:

dos chicos y una chica vuelven de una fiesta; el que viaja atrás viene re en pedo y medio a los gritos y sacado; esa noche le tiene ganas a la chica que maneja, tal vez siempre le tuvo ganas; sospecha en su borrachera que el otro amigo se la quiere sacar; los tres se conocen desde pendejos; el que va atrás quiere discutir por la música que pone el que va adelante pero no lo escuchan; para volver a sus casas tienen que pasar por un viaducto; el túnel está oscuras, a veces los pibes de la zona encuentran el cableado y lo cortan, ellos mismos lo habían hecho alguna vez; en el medio de la oscuridad se ven las luces rojas de un auto parado, las puertas abiertas y dos cuerpos tendidos en el piso; la chica quita los pies de los pedales pero se aferra al volante, la vista al frente sin mirar nada; avanzan despacio; el chico que viaja adelante grita que frene, que están vivos; el que viaja atrás intenta gritar que no pare pero las palabras caen en saliva de su boca; no logra ningún sonido.


La segunda:

un grupo de chicos de escuela pasan un día juntos en un campo; el pibe al que tienen de punto ya sufrió alguna maldad aquella mañana y está apartado de los demás; cuando todos se van a jugar a la pelota, él se acerca a la orilla del río; sabe que está ignorando una de las reglas que había dicho la señorita pero no le importa; en la orilla encuentra un sapo; primero le da miedo, después un poco de asco pero al final decide que tiene que atraparlo; el sapo es gordo y torpe, así que consigue arrastrarlo con una rama y los pies, no se anima a tocarlo con las manos; de a poco los otros chicos se acercan; empiezan a patear al sapo que está rodeado; el sapo deja de defenderse; entonces, el chico le pega con todas sus fuerzas con la rama; los demás lo miran; para que deje de sufrir, dice; es verdad, es verdad, estaba sufriendo, dicen los demás y lo patean con más fuerza y el chico no deja de pegarle con la rama aunque todos saben que el sapo todavía está vivo.

Friday, October 10, 2008

Frase del bondi:

Ayer viajaba en el 105 y escuché esta conversación de dos chicas:

- Che ¿qué cenamos hoy?
- ¿Y si pedimos empanadas?
- No, nena, me tenés la concha llena con tus empanadas.


No sé por qué, tal vez es la misma razón por la que dejé de entrenar y de sacar fotos, durante semanas no leí el diario. Tampoco tengo tele. Así que ahorita me vengo a enterar de que al fin el sistema financiero mundial colapsa. Hacía meses que se veía venir y lo único que hacían era meter más plata para sostener la mentira. Y al parecer no aprendieron nada. U$S 700.000.000.000 Chau, son una bocha de números. Con esta intervención (es re loco, viste, primero no quieren que los estados intervengan en los mercados y después hacen que pongan toda esa guita, en fin), decía, con lo que van a poner para hacer que unos repugnantes ricachones sigan siendo igual de de ricachones, igual de repugnantes, la deuda del estado yanqui supera los U$S 10.000.000.000.000. Sí, trece ceros. La mayoría de las calculadoras no tienen los dígitos para poner ese número. Un alfiler y trece burbujitas que nos van reventar en la cara. Y lo mejor de todo es que esto ya pasó antes. Hace setenta y nueve años.


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Mejor nos vamos todos a Mendoza.

Tuesday, October 07, 2008

Ayer soñe que llegaba a un pueblo en medio de una ciudad en medio de un desierto. Para llegar al pueblo que había retrocedido sobre sí mismo primero tuve atravesar lo que había sido la ciudad: asfalto cubierto de fisuras, edificios altísimos que ahora sólo servían para dar sombra al atardecer, autos apilados en una muralla contra el viento y su arena que, decían, picaba hasta hacerte sangrar. A medida que avanzaba, el laberinto de los barrios abandonados me protegía del desierto. Cuando al fin llegué al centro vi los primeros habitantes. Muchos vestían trajes, cobarta y zapatos, uniformes de escuela y de diferentes oficios, como si aquella realidad los hubiera tomado por sorpresa mientras cumplían su rutina diaria. Caminé un poco más para escapar de sus miradas y llegué a una boca de subte. La escalera apenas bajaba dos escalones hasta una inundación de arena. El pueblo había tomado el nombre de aquella estación: Varadero.

Monday, October 06, 2008

Otra vez en baires. Andá a saber por qué. En fin. Déjoles algunas fotos. Paseen por el flickr que hay muchas más.


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Tuesday, September 30, 2008

Hace unos días que estoy en Mendoza. Hace dos que no me baño. Comparto la vida de mis amigos jipis y cada noche miro un cielo increíble. Todavía no sé bien por qué pero vuelvo mañana.

Thursday, September 18, 2008

Hace unos días escribí acá la escena clave de una historia y me propuse escribir el cuento. Como soy culposo, para compensar al pobre blog, dejo el cuento entero que terminé hoy.




Giro la cabeza para que no me vea. No me hizo falta más que un segundo para reconocerla; a pesar de los años no cambió nada. Busco en el espejo, detrás de la barra, entre las botellas y la veo sentarse a una mesa cerca de la ventana: Andrea sigue siendo hermosa. Un tipo la acompaña, tal vez ese Eduardo que nombró en la nota de la revista. Buscando al mozo, ella pasa su mirada sobre mí pero no me reconoce. Yo sí cambié.

Nos conocimos hace diez años en una zapatería. Era su primer trabajo, ella quería ser escritora. A los pocos días, empezamos a salir y aquel verano nos fuimos juntos de vacaciones. La pasé a buscar después del trabajo, nos tomamos un taxi a Retiro, sacamos dos boletos a Mendoza y subimos al micro. Hicimos el amor dos veces en los asientos libres de atrás. Cuando llegamos recién amanecía. Desayunamos medialunas en el bar de la estación. ¿Por qué Mendoza?, pregunté. ¿Cómo? Que por qué elegiste Mendoza. ¿Yo elegí? Creo que sí. Ah, no sabía. Igual, dijo, es un buen lugar como cualquier otro. Terminamos de desayunar, agarramos las mochilas y salimos a buscar donde quedarnos.

Pido un whisky sin hielo. Leí sus tres libros; el último, varias veces. Cuenta algunas cosas que vivimos juntos, aunque no me reconozco en el personaje. Más bien se parece a su viejo, o lo que cree que fue su viejo. Apenas lo conoció, él se fue cuando ella todavía era una nena. En la billetera siempre llevaba, seguro todavía la tiene, una de esas fotos de bordes redondeados y colores diluidos. No, no odio a mi viejo, sólo espero que sea feliz. Andrea se ríe, habla y gesticula. Al parecer no perdió la costumbre, cada vez que contaba algo, representaba la forma de los objetos como si los tuviera entre las manos. El mozo trae el whisky, tiene dos cubitos. Lo cagaría a trompadas pero no quiero llamar la atención.

Después de buscar toda la mañana, el almacenero que nos vendió los sánguches de jamón y queso dijo que él tenía un departamento para alquilar. Vayan a verlo si quieren. Era en una esquina de la misma manzana, primer piso por escalera, un solo ambiente, cocina y baño. Bajamos al almacén, pagamos por adelantado y volvimos al departamento. Aquella cuadra y media era casi lo único que íbamos a conocer de la ciudad. Pasamos los sietes días haciendo el amor, bañándonos juntos, comiendo en el piso. Hubo largos momentos de silencio que dedicábamos a mirar el palo borracho que ganaba nuestra ventana. A veces podíamos oír el agua que pasaba por la acequia. Hoy salgamos. No sé por qué dije eso. Era nuestra última noche en Mendoza pero Mendoza era para nosotros aquel departamento. Por desgracia, Andrea estuvo de acuerdo.

Termino el whisky y pido otro. Esta vez sin hielo. El mozo mira mi mano que se cierra con fuerza sobre su muñeca y asiente. En todos sus libros, Andrea cuenta algo sobre nuestra relación. A veces me da bronca porque las cosas no pasaron así; otras veces, cuando me veo a punto de ser descubierto, da miedo. Pero por suerte ella nunca cuenta nada de Mendoza, de aquel departamento ni del sábado que decidimos salir. Me gustaría agradecerle. Andrea mira por la ventana, el sol le da en la cara y cierra los ojos.

Fuimos al centro de la ciudad, entramos a un restaurante y pedimos vino y pastas. Cuando salimos a recorrer las calles, la noche se había llenado de gente. Muchos, como nosotros, habían tomado. De alguna forma terminamos hablando con una chica y dos chicos. Nos decían que teníamos que visitar tal lugar o probar un vino que seguro en Buenos Aires no se conseguía. La chica y uno de los chicos fueron a conseguir algo de tomar. El que quedaba estaba completamente borracho y apenas se mantenía en pie. Tienen que visitar mi casa. Los invito a mi casa. No gracias estamos bien acá, dijo Andrea. El tipo le rodeó la cintura con su brazo. ¿Por qué no querés venir a mi casa?

Llega el whisky sin hielo; lo tomo de un trago. Eduardo se estira para darle un beso a Andrea. Llama al mozo y pide la cuenta. Aprieto con fuerza el vaso, tal vez se rompa. No pasa nada. Andrea y Eduardo pagan y salen del bar.

Bajamos del taxi y subimos al departamento. Me voy a acostar, dijo Andrea y comenzó a desvestirse. Fui al baño, cerré la puerta. Me miré en el espejo y golpeé la pared con el puño hasta que los azulejos comenzaron a mancharse de sangre. Hace cinco minutos no defendiste a tu novia y ahora le pegás a una pared. Matate. Ni siquiera te moviste. Fue ella la que paró el taxi. Acordate de eso. Me lavé la sangre y salí del baño. Andrea me esperaba sentada en la cama. Menos mal que no te peleaste, tenía miedo, ese tipo daba miedo. ¿Por qué no te cayás?, quise decirle. ¿Estás bien?, preguntó. No le contesté. Las palabras son tan miserables. Dormí, dijo y se metió debajo de las sábanas. Me acosté junto a ella pero ni siquiera podía mantener los ojos cerrados. El paso de los autos hacían surgir sombras que se encogían hasta desaparecer. Andrea era tan hermosa que parecía estar lejos. La besé, apenas un roce de los labios, y me apartó. Cuando estaba punto de regresar a mi lado de la cama, tiré de la sábana y traté de aferrarle las muñecas. No me importó que gritara, que me clavara las uñas en el brazo. Con las rodillas logré separarle las piernas mientras con la mano libre repasaba la cintura, la espalda, el cuerpo que aquella noche no había defendido. Cuando al fin dejó de resistirse, supe que tampoco iba a poder.

Pido la cuenta al mozo. Viajé solo a Buenos Aires, aquella misma noche, y desde entonces que no hablo con ella. Busco la billetera y elijo dos billetes. Alguien me abraza por la espalda. Basta, me dice Andrea. Perdonate.

Tuesday, September 16, 2008

Frase del mediodía:

"De vez en cuando, morirse hace bien"


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Monday, September 15, 2008

Frase de hace media hora:

"- Muchachos, me voy. Me tengo que levantar temprano.
- No te vayas. Ya es muy tarde para levantarse temprano."

Friday, September 12, 2008

Llegué a límites insospechados, a un punto sin retorno:

le pongo dulce de leche a las frutigran.




tomasa ventana 01

Tuesday, September 09, 2008

Ayer escribí un cuento de una sentada. Lo mejor de todo fue que logré apartar al escritor de la historia. Es decir, permití que las cosas sucedieran por sí mismas. Tengo un principio que me es muy difícil de respetar: Escribir como si sacara una foto. Cuando uno saca una foto, lo que hace en realidad es encuadrar algo que ya existe. Es decir, elige lo que queda dentro del rectángulo y, más importante aún, lo que queda afuera. También considera dónde va a poner el foco, en qué velocidad, qué película va a usar y en qué momento realiza la toma. Bueno, contar una historia es lo mismo. La historia preexiste a uno, la humanidad y el universo ya están ahí antes de que nos sentemos a escribir. Lo que se hace es encuadrar, elegir el pedazo de universo vamos a contar y, después, elegir el foco, la velocidad, las palabras. Hacer esto es difícil porque me creo escritor. Entonces, muchas veces al puto escritor, al artista de mierda, se le ocurre que él es más importante que lo que está contando y hace cagadas.

En Japón, antes de la llegada de los gringos, no existía el “arte”. Ni siquiera tenían una palabra que designara ese concepto. Lo más parecido que podía encontrarse era “oficio” / “habilidad” o “camino”. Pero, en Japón, estos conceptos eran inherentes el acto de tomar el té, cocinar, arreglar el jardín, acomodar flores, crear espadas, escribir, pintar, tirar con arco y flecha, trazar una sola palabra sobre el papel y todas las actividades cotidianas. Los oficios eran el camino para llegar a la esencia de las cosas, de uno mismo y del universo. Cualquier acto podía ser (lo que nosotros llamamos) "arte" si respetaba esa búsqueda.

Monday, September 08, 2008

Sunday, September 07, 2008

Cosas que suicidan

Tarde de domingo, afuera hace frío y garúa. En este momento, alguien enciende el último cigarrillo de su vida, un auto pasa por una zanja y salpica la vereda, la mancha tiene la forma de una mano. En este momento, alguien se deprime sin saber por qué, una chica tira las tres monedas del I Ching, miro el teléfono y me obligo a no llamarte. En este momento, un bebé de seis meses tiene un sueño de luz, ella llora antes de llegar al orgasmo y un hombre saca una foto de una foto. En este momento, él toca la canción que escribió para ella mientras piensa que odia a la mujer que ama, alguien debajo de la ducha cierra el agua caliente. En este momento, una chica lee los mensajes que su chica recibe de otras chicas y un hombre parado en una cornisa mira hacia abajo. En este momento, hace siete años que ella no ve a su madre que vive en Adrogué. En este momento, vos leés todo esto, un hombre abre la botella de whisky que había jurado no tomar y la luz gris entra despacio y en silencio por la ventana cerrada. En este momento, se huele la torta que espera en el horno, alguien se masturba sentado en su cama, la remera roja a la derecha, cerca de sus pies. En este momento,

Friday, September 05, 2008



ventana mesa y sillas 02


Thursday, September 04, 2008

Las putas saben algo. Cada noche ven y tocan a los hombres. Los ven y los tocan de una forma que nadie más puede hacer. Un hombre frente a una puta está desnudo, mucho más desnudo que frente a su mujer, frente a su madre, su psicólogo, más desnudo que él solo desnudo frente al espejo de su casa. Tan desnudo como en un sueño, una pesadilla.
Y cada noche las putas toleran esa desnudez y ven, como si olieran, los gritos de las almas.
Frases de esta noche:

"No estamos sobrios; por suerte hay otras formas de birra en el universo"


Wednesday, September 03, 2008

Estaba claro: Laura le chupaba la sangre a Dami. Ella era hermosa pero lo que más llamaba la atención era la paz que transmitía. Tal vez por eso nuestras sospechas. Era una paz que ningún ser humano podía tener, ningún ser vivo. Todos nos conocíamos de la escuela, hacía quince años que nos reíamos de los mismos chistes y contábamos las mismas anécdotas, pero fue Juan, recién vuelto de Barcelona, quien primero dijo: “Che, Dami está hecho mierda.” Sí, los demás nos dábamos cuenta de las sombras debajo de los ojos, el paso cansado, la espalda que de a poco iba venciéndose pero día a día el cambio era tan imperceptible que a nadie se le habría ocurrido decir “está hecho mierda”. Yo, que lo conocía desde pibe, que tantos veranos había pasado con él y con Irma y Roberto, sus padres, no podía entender que de aquellas dos personas surgiera el Dami que veíamos en esos días. Padres e hijo hacía tiempo que estaban peleados, sólo se veían cuando no podían evitarlo. Es más, yo los veía más seguido que Dami y les contaba las últimas noticias. Parecían polos opuestos, como si a propósito la pareja, o tal vez su hijo, se esforzaran en diferenciarse del otro. Ellos caminaban erguidos, con los cuerpos formados por el ejercicio del tenis y el cuidado en la dieta, la cara luminosa que permite la vida holgada de dos psicólogos.

Mientras Laura seguía caminando por el mundo como si no necesitara tocarlo, Dami se encorvaba como si quisisera a comerse a sí mismo. En el bar donde nos juntábamos surgió nuestra teoría: ella era la mujer vampiro. Con las semanas de cervezas la teoría mejoró: la mujer mosquito. No sé quién fue el primero que comenzó a nombrarla simplemente “mosquito” y más tarde “bzzz bzzz”. Un día Dami me invitó a cenar a su casa. También irían Irma y Roberto. Me alegro de que se hayan reconciliado, dije. Yo también. Hablamos y ahora estamos mucho mejor con mis viejos, me explicó. Llegué cerca de las diez. Dami abrió la puerta. Me sorprendió con una sonrisa y unos ojos claros que me obligaban a mirar hacia arriba. Tanto tiempo de verlo encorvado me había hecho olvidar que en realidad era más alto que yo. Me guió hasta el comedor y noté en sus pasos la misma liviandad que marcaba, o borraba, los de Laura. Se libró de ella, pensé. Por fin se separó. Me alegré por mi amigo. La mesa estaba servida, en el centro una olla de bronce con una burbujeante fondue de queso. Te jugaste, dije. No conocía tus habilidades culinarias. No fui yo, lo preparó Laura. En ese momento su mujer entraba al comedor. Quise verla con la espalda vencida y los pasos dudosos pero ella estaba como siempre. Bzzz bzzz. ¿Cómo?, preguntó Dami. Qué estúpidos, me dije. Nada, que me encanta la fondue de queso. Los miré: eran hermosos. Miré los cuadros y las fotos que colgaban de las paredes y por un segundo me imaginé un cuarto oscuro con los retratos de ellos dos cubiertos por pesadas mantas violetas. Te ves bien, dije a mi amigo. Sí, me siento bien. En ese momento sonó el timbre. Laura fue a abrir la puerta. De cada brazo, como si los sostuviera, guiaba a Irma y a Roberto que caminaban encorvados.

Tuesday, September 02, 2008


El camino que me lleva a vos
me aleja a cada paso
pero es el único camino.

Monday, September 01, 2008

Siempre digo que me resulta más fácil escribir o sacar fotos cuando estoy de viaje. En parte, creo que esto también lo conté, es porque fuera de Buenos Aires nadie sabe que yo soy yo. Nadie pretende que sea quien soy. Puedo ser de cualquier forma porque nadie, ni yo, espera que sea de cierta manera. Es una libertad que todavía no logro en mi ciudad. Pero creo haber encontrado un camino: perderse. Claro, es difícil perderse en algo tan conocido como la propia ciudad. Por eso, en este caso perderse no significa no encontrar un lugar o ignorar dónde se está sino aprender que lo previsible de Salguero y Rivadavia se encuentra en lo previsible de nuestra mirada. Quiero decir, tal vez el camino sea el contrario: mirar lo que nunca miramos para no estar donde siempre estuvimos.

cande 02
planta ventana 04

Empecé a regar las plantas:
la adultez me está alcanzando.