A veces no puedo creer que Cheever, Hemingway, Carver, Donleavy, Salinger, Melville, Faulkner y tantos otros sean yanquis y al mismo tiempo cuando los leo no puedo creer que sean tan yanquis.
Me maravilla ver cómo en los resquicios, recovecos y fisuras de esa sociedad plástica nacen buenos artistas, como esas plantas que surgen de las paredes, que niegan el concreto hasta ridiculizarlo.
Será que el señor Deleuze tenía razón:
"La creación es un acto de resistencia."
"La creación es un acto de resistencia."