
"las veces de la pintura que hace su punto del tiempo cuanto más constelación tras técnica como la fotografía sin relaciones"
Hoy leía en el texto de la foto que en un principio, cuando la fotografía debió ganarse su lugar ante la pintura porque se creía que ocupaban el mismo campo, los fotógrafos se defendieron de diferentes formas. Una de ellas fue un argumento que me pareció muy bueno. En la pintura, cuando se representa algo que se está viendo, además de la elección del encuadre también hay elección de los elementos. Es decir, de alguna forma, el pintor tiene que elegir los elementos que va a pintar, que son los que ve y recuerda, que nunca puede ser todo, porque todo es infinito. En cambio, en la fotografía, después de encuadrar, enfocar y obturar (disparar) ya no hay nada que elegir (en este sentido). Y cuando se revela la foto, muchas veces se encuentran elementos que uno ni siquiera recuerda haber visto: sombras, gestos, posturas, líneas, figuras, etc. Ese factor, inconciente, azaroso, es lo que le otorga gran parte de su magia. Existe un inconciente óptico que la fotografía logra captar, que a la pintura le resulta imposible. Claro, ahora sabemos que esto es así porque son dos disciplinas distintas. Pero al parecer no siempre fue así.
Pa ilustrar lo que digo, antes de leer el texto saqué esta foto. La profundidad de campo (la franja de la foto que se ve enfocada) eligió unas palabras y descartó otras, sin que yo supiera que estaba haciendo eso. Esas palabras azarosas forman el título de la foto.
PD: amplíen la foto con un click y buscando en all sizes de l flickr
Pa ilustrar lo que digo, antes de leer el texto saqué esta foto. La profundidad de campo (la franja de la foto que se ve enfocada) eligió unas palabras y descartó otras, sin que yo supiera que estaba haciendo eso. Esas palabras azarosas forman el título de la foto.
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