Thursday, January 14, 2010



y están esas otras ex, esas que te conocen de verdad. No suele haber más de una, como mucho dos, en cada vida. Son de las pocas personas que tienen un poder real sobre uno. Real en el sentido de realidad. En el sentido de que pueden hacerte cambiar tu forma de inventar la realidad. Es un poder que me da miedo. Porque a diferencia de la persona con la que estás, ya no tienen que hacerse cargo de nada y no tienen nada que perder. O sea: pueden decirte la más cruda verdad sin que se les mueva un pelo. Eso mete miedo. No saben cuánto. Aún así, y tal vez por esto mismo, a mí me gusta encontrarme con esas ex (en mi caso son dos). Vamos, nos tomamos un café y charlamos. Y, como con las películas de terror, cuando están por decirme una de esas verdades que no tienen vuelta atrás, aterrado, me cubro con las manos pero con los dedos bien abiertos para no perderme detalle.


3 comments:

luna said...

si, si los ex o él ex pareciera que es el que mejor nos conoce... y creemos que hubiera sido bueno intentar que no terminara la relación porque quizás seríamos felices, esa incertidumbre que nos rodea y la ideotez de seguir igual o peor, ¿nadie nos conoce mejor que un ex? no sé a veces después de tanto timpo creo que somos dos extraños que no sé si nos extrañamos... mierda...

luna said...

en realida yo si lo extraño...

Patto said...

Seeee, grandes charlas surgen. Siempre tienen (tenemos) algo interesante para decir (decirles).

Porque, nosotros también somos exes, o no?