Saturday, September 08, 2007

Nada me queda más marcado en la memoria que las veces que fui cagón. Ninguna victoria, ninguna mujer inigualable, ningún logro enriquecedor. Esas derrotas que sólo me tienen a mí de culpable son las que más vienen a visitarme en cada silencio. Hoy di un examen de kung fu y me cagué. En medio de una danza mi mente quedó en blanco, después de ahí todo fue tropiezo tras tropiezo (incluso con el propio cinturón). Algunos que no me conocen dirán que soy demasiado autoexigente. Como dije, no me conocen.
Lo único que cuenta es hacerse cargo; ser cagón es todo lo contrario. Odio ser cagón. Y puedo asegurarles que no quieren cruzarme cuando me estoy odiando.
En algún momento será otro día, esperemos que sea pronto.

2 comments:

Anonymous said...

http://www.youtube.com/watch?v=R6bBsRlHKi4

mxi said...

hoy hay revancha contra el cinturon traidor