Friday, March 05, 2010

Hoy cuando llevé a mi pobre bici al médico,
me di cuenta de algo:


Siempre me gustó el olor de bicicletería.




Ahora: ¿cómo puede ser que recién lo descubra si es algo que siempre estuvo ahí? Oooohhh, los misterios de la vida. Claro ustedes dirán: pero qué misterios ni ocho cuartos, es que sos un sonso. Está bien, no voy a negar la verdad. No sería la primera vez que no me doy cuenta de algo que me está golpeando en la frente. Pero para mi defensa, nada. La verdad, no hay defensa alguna.


4 comments:

paaliy said...

creo que a todos nos pasa.. aunque nos esforcemos por estar atentos.

lo que a veces me desespera es ver a alguien a quien quiero en una de esas inconsciencias.. y saber que no hay mucho que yo pueda hacer para ayudarle a salir de ella.

ºMaHoº said...

es que cuanto más duele lo que nos golpea en la frente, más rápido es el reflejo de esquivarlo.

Hay cosas peores, como no saber andar en bici :P.

Perdón me presento, Caro Yara. Hace semanas que me fumo tu blog. Y resulta muy adictivo. Está buenísimo!

Saludos!

Mata said...

P: no sè si alguna vez me pasò, al menos no con alguien querido.

C: eso pasa por fumar cosas raras. Bienvenida al mundo matoso.

Anonymous said...

vos seras "sonso" como decis, pero yo te estoy compitiendo en la sonsera, quien puede romperse el huesito dulce?? a que en esa no me ganas! ja!
Sol